"Vine de Moscú. En México encontré mi oficio.
Cada pieza que creo es única — hecha a mano
con maderas que solo existen aquí."
Cinco ambientes. Diecinueve piezas. Cada espacio tiene las que mejor le quedan.
Cada tabla que sale de mi taller tiene un nombre, un peso, una forma que no se repite. Porque ningún árbol es igual a otro, ninguna pieza puede serlo tampoco. El oficio se aprende con las manos, no con prisa.
Maderas nobles seleccionadas una a una: mezquite, parota, pochote, encino. Secadas al aire, trabajadas a mano.
Sin moldes, sin atajos. Prensas y lijadora en los pasos que lo requieren; las manos en los demás. Cada pieza la termino yo. Por eso tardo. Por eso vale.
Las bases se diseñan a la medida de cada tabla. Soldadas, pulidas, protegidas. Para que duren generaciones.
Preguntas frecuentes
Depende del tipo de madera y del diseño, pero una mesa familiar toma normalmente entre 3 y 5 semanas. Te aviso el estimado exacto al ver tu idea.
Sí, sobre todo con parota, nogal y pino de la región. Si tienes una madera especial en mente, dime y la buscamos juntos.
Sí, entrego en Chihuahua capital y zonas cercanas. Para distancias más largas lo coordinamos según la pieza y la temporada.
Por supuesto, ese es el corazón del taller. Mándame tu idea por WhatsApp, una foto de referencia o un dibujo, y platicamos cómo hacerla realidad.
Transferencia bancaria y efectivo. Normalmente pido un anticipo para asegurar la madera y el resto al entregar la pieza terminada.
¿Otra duda? Pregúntame por WhatsApp.